Es moral tener sexo con prostitutas mi marido va con prostitutas

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Aunque hay tantas facilidades de sexo pagado por la Internet o por teléfono, estudios revelan que el sexo en pareja libera unos químicos en el cerebro que no libera el sexo solitario. Esa es otra razón por la que los hombres recurren a las prostitutas. No tiene compromisos y utiliza los servicios de vez en cuando, o en forma recurrente. Hay parejas que tienen un "trato" privado.

No se le permiten emociones que amenacen el matrimonio, debe practicar sexo seguro y usar completa discreción. Es un adicto sexual y las prostitutas proveen un alivio síquico temporal a hombres con conflictos de culpa y responsabilidad, que piensan que esas relaciones no ponen en riesgo su familia, su carrera ni su seguridad personal. El hombre no siente que tiene que complacer a la prostituta, no la tiene que hacer feliz ni se tiene que preocupar por sus necesidades emocionales ni sus exigencias.

Puede dar o recibir sin la carga de la reciprocidad, ser enteramente egoísta, especialmente agresivo o pasivo y no solo la mujer no se molesta, sino que luce excitada. Él no es responsable por ella de ninguna manera. Se sabe que estas son actuaciones, pero no importa. Para él, la ilusión de autenticidad es suficiente. Con la prostitución se institucionaliza la vulneración de tal derecho. Con lo que nos encontramos en el terreno de la protección o desprotección de los derechos humanos.

Y la legalización de la prostitución nos hace retroceder a estadios anteriores a la defensa de tales derechos. La supuesta naturalidad y universalidad de la prostitución queda ya de entrada cuestionada si pensamos en que esta no se daba por ejemplo en pueblos indígenas, como los de la Polinesia. También sabemos que en el antiguo Egipcio no se dio esta institución. Y mujeres como Mesalina han pasado a la historia de Roma como prostituidas probablemente por no someterse al código patriarcal diseñado para la mujer.

En los años 90 algunos países, como Holanda o Alemania, desarrollaron entramados legislativos que de hecho legalizaban la prostitución. Frente a estas experiencias, países como Suecia y Noruega se han orientado a políticas de erradicación de la prostitución, principalmente sancionando a los supuestos "clientes". Y, en consecuencia, hace un llamamiento a que el movimiento feminista debe comprometerse en su abolición.

Esta heteronormatividad prescribe cómo debe ser el deseo sexual, en tanto heterosexual, y excluye cualquier forma de sexualidad que no se inscriba en este marco. Tal perspectiva asume que los varones son sexualmente promiscuos y fogosos, en tanto que las mujeres son pasivas y receptivas. El negocio de la prostitución se basa en la reproducción de la normatividad heterosexual, antes que suponer una desestabilización de la misma.

Rafael administrativo, 50 años: Mis sospechas aumentaron cuando empezó a ir de compras casi a diario. Para saber lo que pasaba, me instalé una aplicación para entrar en su WhatsApp.

Así pude comprobar que un tal Carlos le escribía todo el rato: Julia empresaria, 38 años: Casi me da un telele. Lo primero que hice fue echarla de casa.

Luego lloré a mares. Llamé a mi novio y le pedí explicaciones. Me dijo que la chica estaba desequilibrada, que, lo reconocía, habían tenido un lío, pero que ya se había acabado y ella no lo aceptaba. Pasó hace tres meses. Fernando escritor, 41 años. Por eso es paradójico que fuera ella la que me engañara.

Me lo confesó llorando una tarde de mayo. Aunque no es plato de gusto, no dramaticé. Patricia peluquera, 33 años: Nunca se lo perdonaré. Ni a él ni a ella. Y lo peor de todo es que los pillé con las manos en la masa. Me dolía el estómago, llegué a casa varias horas antes de lo previsto y allí estaban Llorando y vomitando como una loca.

Ernesto florista, 38 años: Yo ya me lo temía, porque esa relación la marcó y creo que nunca llegó a superarla. Pero fue un golpe bajo. Me enteré por él, de una forma horrible. Me lo encontré en un bar, borracho, y me lo dijo: En ese momento ella estaba de viaje.

Laura camarera, 32 años: Cuando los leí me quedé en shock. No sabía que mi novio, que conmigo era un santo varón, tenía tanta imaginación erótica. Me entró tal ataque de nervios que me puse a contestar los correos uno por uno, poniendo todos los insultos que sabía y hasta alguno inventado. Esther traductora, 39 años: Liarme a bolsazos con ellos. Gerardo pinchadiscos, 45 años: Me sonó tan raro que contraté a un detective privado.

No gano mucho dinero y me costó un ojo de la cara, pero valió la pena: Me fui a casa con las fotos y, como ella no estaba, colgué todas las fotos en la pared con chinchetas. Sandra abogada, 43 años: Le vi entrar en un hotel.

Miguel taxista, 48 años: Empecé a sospechar algo por una insinuación que me hizo un vecino. Tras espiarla durante varios días comprobé que me estaba siendo infiel. Estuve conduciendo toda la noche, sin coger clientes, para relajarme. Cuando llegué a casa, se lo dije. Hizo las maletas y se fue. Rosa dependienta, 26 años: Un día se presentó en el hospital una chica con un ramo de flores. No hice nada, me quedé paralizada, congelada. Pedro profesor, 40 años: Mi pareja llevaba diez años viéndose a escondidas con otro hombre.

Un día se lo dije a las claras. Ella lo negó ese día. A la semana siguiente me pidió perdón, dijo que era verdad y que se marchaba con él. Cogí algunos de mis ahorros y me fui un mes de viaje por el mundo.

Yo estoy convencido de que hay Los clientes de este perfil adoptan una postura sexista y contraria a las políticas de igualdad de género, llegando a manifestar una actitud incrédula frente a los casos de violencia machista contra las mujeres:.

Algo que venden y nosotros lo compramos Dentro de este grupo predominan los menores de 40 años. Todos ellos tienen estudios secundarios o universitarios. En relación con su ideología, ninguno su identifica con la derecha. Se trata de jóvenes, en general, formados e informados, que comparten una ética hedonista de consumo y que mayoritariamente tienen una base material débil y dependiente, pues la mayoría de ellos viven con sus familias.

Siempre ese es el prejuicio: Ven a la mujer como una igual. Sí, eso sí sigue ahí presente: El cliente consumidor intuye la existencia de mujeres explotadas sexualmente, situación que resuelve desde la perspectiva consumista, "comprando lo que se vende":.

En algunos clientes de este grupo se aprecia una defensa de la igualdad de género, lo que los lleva a criticar actitudes machistas de otros hombres. En ellos se observa una postura contradictoria: La mujer ideal, lo del físico ya Tiene que gustarme físicamente pero De esta forma consiguen conciliar las visiones no sexistas con la compra de sexo de pago: Es bastante frecuente que el consumo de sexo se realice por cuestiones sociales, emulando al grupo de amigos.

Ha sido en celebraciones grupales Que por motivos sexuales yo no fui, algunos amigos míos supongo que sí, pero yo no; y por fantasía tampoco En algunos de sus discursos surge una cierta autocrítica a su pasado como cliente: Iríamos alrededor de una o dos veces al año La unión de esta visión parcialmente no sexista y al mismo tiempo mercantilista-consumista desemboca en una posición a favor de la legalización de la prostitución, pues así se garantizaría la "calidad higiénica y sanitaria del producto" a comprar:.

Yo nunca entré en un puticlub, en mi vida Su discurso hace referencia a una perspectiva de izquierdas, feminista y anticapitalista. Con la compra de sexo busca ampliar sus experiencias sensoriales, afectivas, eróticas, etc. Porque jugué a todo, jugué todos los papeles, entonces eeeh!! Su compromiso ideológico y responsable lo lleva a criticar la bipolaridad de los medios de comunicación en relación con la prostitución: En este perfil predominan los hombres menores de 40 años.

En la tipología del cliente amigo se enmarcan aquellos hombres que adoptan una actitud "amable" cuando compran sexo de pago. Estos clientes son capaces de humanizar a las mujeres en prostitución y de "empatizar" con ellas. Para ellos las mujeres que se prostituyen lo hacen, mayoritariamente, por no tener otra alternativa.

Piensan que su buen hacer como amantes los diferencia de otros clientes, porque ellos saben provocar el placer en las prostitutas. Se perciben a sí mismos como clientes de lujo, pues consiguen que las mujeres que se dedican a la prostitución disfruten con ellos, porque ellos las tratan bien y las hacen gozar. Esta actitud los lleva, en algunos casos, a establecer lazos afectivos que recrean los vínculos que surgen en las situaciones de "ligoteo casual" de fin de semana o de inicio de una relación amorosa:.

En el contexto prostitucional existe una cierta "teatralización" por parte de las mujeres de un cortejo y de una relación sexual donde ellas hacen creer al cliente que él posee unas cualidades excepcionales que las hacen gozar y tener orgasmos, pero todo es fingido y teatralizado para que el cliente se sienta bien, como un "excelente amante".

Incluso a veces reconocen que consumir prostitución no es una decisión que los llene de orgullo. El cliente amigo suele argumentar que el consumo se produce en situaciones de reunión o de fiesta con amigos o compañeros de trabajo:.

Fui, no consumí, tomar algo y no consumí, pero Pero ir voy y tal, Los clientes de este perfil suelen apoyar las posturas reglamentaristas respecto a la prostitución, aunque consideran que es difícil su regulación:. La regularización de esta actividad, incluyendo inspecciones médicas, reduciría la incidencia de estos efectos que pueden llegar, incluso, a afectar al seno familiar de aquellos hombres que acuden a estos servicios como consecuencia de la transmisión de enfermedades sexuales médico, divorciado, Ourense, El perfil narrativo del cliente crítico o arrepentido es el menos abundante entre los clientes entrevistados hasta el momento.

En él aparece una óptica crítica, donde se reconoce la existencia de la desigualdad de géneros y las injusticias que sufren las mujeres en un entorno patriarcal y capitalista. Para ellos esta desigualdad se agrava a medida que descendemos en la escala socioeconómica, la procedencia y la situación legal de las mujeres en prostitución.

La prostitución es una realidad social que no fue afrontada nunca de la forma adecuada, porque es un problema, una situación, una realidad difícil. De momento no lo pensé pero después sí que lo Afirman que las motivaciones para consumir sexo de pago no son las que los hombres suelen indicar, sino que se esconden otras razones relacionadas con la situación de poder que poseen en el contexto prostitucional y que les permiten desahogar sus frustraciones cotidianas a través de la humillación y el abuso hacia estas mujeres:.

Si te sientes como inferior y tal, tienes ahí una oportunidad para sentirte superior y para hacer lo que realmente quieras Desarrollan una narrativa donde se apunta a otra de las motivaciones de los hombres que consumen sexo de pago: Buscas alguien que te haga una mamada por 15 euros, punto, se acabó Contrariamente a lo esperado, la prostitución ha adquirido una relevancia insospechada e impredecible en el contexto de liberalización sexual que hacía pensar en su paulatina desaparición.

Decimos "insospechada" porque el compromiso con el valor de la igualdad, unido a la nueva libertad sexual que ya han disfrutado varias generaciones, generó la idea difusa de que la prostitución acabaría convirtiéndose en un fenómeno residual y marginal.

A partir de un recorrido por toda la producción científica existente y también de la propia investigación empírica, este artículo sobre la prostitución en España se ha centrado en el estudio del cliente de la misma, tratando de entender por qué los hombres —el consumidor mayoritario de prostitución en nuestro país — acuden al sexo de pago.

Las tipologías que se obtuvieron en esta investigación poseen una elevada coincidencia con las de otros trabajos similares llevados a cabo en este campo. En el perfil del cliente misógino predominan los hombres que tienen el nivel formativo bajo y se identifican con la ideología política de derechas. En el extremo contrario, los hombres del perfil del cliente crítico, destacan los que poseen un mayor nivel formativo y se autodefinen ideológicamente con la política de izquierdas.

Los individuos analizados desplegaron su perspectiva "emic" visión propia de los sujetos investigados , particular sobre las razones, causas e impresiones en torno al consumo de prostitución, pero es desde la perspectiva "etic" visión "desde fuera" de los sujetos investigados desde donde se pueden complementar e interpretar en su total dimensión.

A través de la perspectiva teórica empleada del "frame analysis" y de las significaciones sociológicas, se ha podido llegar a comprender esta realidad social.

En definitiva, esta investigación identifica una serie de causas sexuales y extrasexuales para consumir sexo de pago: La identidad masculina dominante se centra en un falocentrismo narcisista 15 que desplaza al modelo tradicional padre-protector-proveedor y se construye en relación a los "otros" varones. Y en los espacios prostitutivos es donde se ampara, reproduce y legitima este tipo de identidad masculina.

Los elementos en los que se afianza esta dimensión son el consumo colectivo, el pacto de silencio compartido por los prostituidores y grupos de amigos —para que lo que ocurra dentro del club no trascienda— y la presencia-uso del falo. Hay cuerpos, como los de algunas mujeres pobres, cuyo valor en el mercado laboral es casi nulo; sus cuerpos se maltratan y hasta asesinan, convertidos en marcas simbólicas del poder de una determinada masculinidad Atencio, Allison, Anne , Nightwork: University of Chicago Press.

Publicaciones de la Dirección General de la Mujer. Presses De La Renaissance. Cobo, Rosa , Informe proyecto investigación: Instituto de la Mujer. Connell, Robert , Masculinidades. Programa Universitario de Estudios de Género, México: Universidad Nacional Autónoma de México.

Díez Gutiérrez, Enrique Javier , "El papel de los hombres en la prostitución Partido Comunista de España, Nuestra Bandera. Golding , Men who buy sex, London: Federación de Mujeres Progresistas , Trata de mujeres con fines de explotación sexual en España, Madrid. Gerhards, Jürgen , Framingdimensions and framing strategies: Gilligan, Carol , In a different voice, Harvard: Gimeno, Beatriz , La prostitución, Barcelona: Cultural Concepts of Masculinity, New Haven: Goffman, Erving , Frame analysis, Cambrigde: Willian Monrow and Company.

Quiénes son y qué buscan los clientes de prostitución, Madrid: Han, Byung-Chul , La agonía del eros, Barcelona: Jeffreys, Sheila , La industria de la vagina. La economía política de la comercialización global del sexo, Buenos Aires: Marttila, Anne-Maria , "Consuming sex: Asociación Española de Neuropsiquiatría.

Ortnert, Sherry , "Es la mujer al hombre lo que la naturaleza a la cultura? Parsons, Talcott , El sistema social, Madrid: Universidade Estadual de Campinas. Masculinidades y prostitución en Andalucía, Sevilla: Fundación Iniciativa Social inédito.

Sassen, Saskia , Contrageografías de la globalización. Género y ciudadanía en los circuitos transfronterizos, Madrid: Tarrow, Sidney , El poder en movimiento. Los movimientos sociales, la acción colectiva y la política, Madrid: En este caso, para seleccionar a las personas entrevistadas, se optó por la estrategia de "bola de nieve" García Ferrando et al. Finalmente, entre las pocas españolas que se prostituyen, las de "toda la vida" generan amistad o confianza con ellos, y las que ejercen como efecto de la actual crisis económica, los rechazan y critican Gómez y Pérez, Elaboración propia a partir del trabajo de campo.

Doctora en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid. Es profesora en la Universidad de Vigo España. Pérez Freire, Silvia et al. Xunta de Galicia ; Pérez Freire, Silvia et al.

Centra sus investigaciones en las migraciones. Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons.

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Se han implicado representantes de los Consejos de Comisarios del Pueblo de salud, trabajo, seguridad social e industria, el departamento de la mujer y la unión de la juventud comunista. Ellas son una amenaza en tanto que, por el hecho de tener vagina, pueden ganar dinero y ser independientes. Cuando las viejas leyes zaristas fueron derogadas por el Consejo de Comisarios del Pueblo, se suprimieron todos los estatutos sobre la prostitución. Ninguno de ellos tiene estudios superiores y todos desempeñan trabajos asociados a salarios bajos. Por Miguel Ayuso Con el ascenso del capitalismo, la situación cambia.

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Para ellos esta desigualdad se agrava a medida que descendemos en la escala socioeconómica, la procedencia y la situación legal de las mujeres en prostitución. El hombre no siente que tiene que complacer a la prostituta, no la tiene que hacer feliz ni se tiene que preocupar por sus necesidades emocionales ni sus exigencias. Joana ejerció como escort durante 10 años, posteriormente hizo un curso de quiromasaje para poder profesionalizarse como masajista erótica. Así, Anne Allison analizó el consumo de prostitución en los clubs de Japón por parte de los hombres de negocios en el libro Nightwork: En este ingresadas prostitutas almeria prostitutas barrio salamanca, los textos culturales y la industria del mainstream han contribuido a construir el estereotipo de la prostituta como mujer sucia, inmoral, irresponsable, siempre relacionada con el mundo de la noche y las drogas. Si en el pasado los valores tradicionales del varón eran la paternidad responsable y el rol de protector y proveedor de la familia, hoy en día la virilidad se construye a través de una "compulsiva vida sexual" que se presume delante del grupo de pares masculinos. es moral tener sexo con prostitutas mi marido va con prostitutas Ha sido en celebraciones grupales Asi que no es cuestion de tiempo, si no de recibir dinero por tener relaciones sexuales. Desde la revolución las actitudes hacia el comercio y los comerciantes han cambiado radicalmente. Para terminar, quisiera recomendarles este documental sobre la consecuencias de la aplicación del modelo sueco en la vida de las prostitutas. Por tanto, no condenamos la prostitución y luchamos contra ella como una categoría especial sino como un tipo de deserción laboral. Es también significativo que en los países capitalistas la prostitución recluta a sus empleados de entre los sectores desposeídos de la población. Migrantes y refugiados, un naufragio moral.

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